Tuesday, November 18, 2014

En un lugar de La Mancha

En un lugar de la mancha, entre coños, ostias, venga y tios me reporto a uds con noticias de lo que hasta ahora es una maravillosa experiencia.
Después de tanto esperar y echarle madrasos a todos los retrasos y retrasantes de mi viaje,   les puedo decir que valió la pena la espera:  desde que puse rabo en mi silla ejecutiva del avión, sentada al lado de un bizcocho el cual me derramo en dos ocasiones el contenido de su bebida, acción que aunque rompió el hielo para la conversa, opte por tomarme mi pastillita milagrosa y me eche a dormir por varias horas. Cuando desperté ya me encontraba aterrizando a mi nueva vida.
Tome el taxi que empezó con la tarifa mínima de 20 euros, llegue al apartamento el cual usare por unas semanas hasta que consiga lugar propio. El wachiman mono y majo me abrió la puerta a un lugar bastante pispirispis, desempaque mis corotos y me eche a dormir, para estar descansada y sin ojeras para reportarme a mi primer día de trabajo.

14 horas después, a las 2am ya tenia el ojo pelado, asi que mire el discovery channel traducido con acento que sonaba al disco de cuentos infantiles que escuchábamos cuando niñas en español bien hablao…de la madre patria.  A una hora prudente, empecé a arreglarme por lo que me da mas brega… el cabello, uds ya saben.
Con el bolate del trasteo ( el 31)  y de la empacada para el viaje (el 1ro), con Halloween en medio y por ende la disfrazada y rumbiada, se me olvido empacar el adaptador para enchufar la plancha del cabello y productos para ayudar a la manejabilidad del mismo…tuve que improvisar. Por otro lado, opte por ponerme los tacones, aquellos solo aptos para sentarse a ver televisión, y lucir mi chaqueta preferida la cual no abriga pero se ve lindísima.

Con las instrucciones de como tomar el metro, a eso de las 630am, eche calle, todavía oscuras y bastante frías. Camine varias cuadras, baje y subí varias escaleras, me metí en varios trenes, me empujaron y empuje varias personas y por fin salí en la estación final del trayecto. Allí mire al horizonte y vi aquel edificio alto, moderno he imponente: CEPSA, lo reconocí de inmediato puesto que lo había ya gugoliado varias veces durante los meses de espera.

Despelucada,  con varias pestanas postizas fuera de lugar (no pregunten),  morada del frio y en lugar de pies: ñocos a carne viva,  llegue por fin a mi primer día de trabajo como cualquier Madrileña: tarde y de mal humor!
Primera parada al entrar al edificio: “sala de aseo” para tratar amansar la reflexión que me mandaba del espejo.
Segunda parada el servidor de café, el cual no pude hacer funcionar por problemas técnicos…osea vil ignorancia  provinciana.

Lo primero en la agenda después de presentarme al jefe con doble besito, fue ser presentada a todo el grupo, las chicas mirándome de abajo para arriba calculando a cuanta distancia me debía mantener, y los chicos, según edades, también mirándome de arriba para abajo, me imagino también haciendo alguna clase de cálculo.
Los desayunos de la cafetería exquisitos  aunque no he podido salirme de tostada de pan normal con mermelada, pues las otras opciones que vienen con el especial de café y el zumo natural de naranja, no las entiendo, sin importar cuantas veces le pido a la chica de la cafetería que me las repita, lo cual hace igual de rápido, usando las mismas palabras pero más duro, como si el problema fuera de sordera.

Los Colombianos de la oficina ya se reportaron, y gracias a ellos pase un fin de semana de puente muy agradable paseando por pueblos aledaños, caminando por el centro turístico y charlando acerca de nuestras diferencias y semejanzas con los Españoles, claro, pasito para que no nos escucharan, solo las carcajadas que pegábamos anunciaban nuestra presencia y origen richarachero...

Total ya llevo una semana en mi nuevo trabajo, feliz he incrédula a la vez de mi suerte de haber caído en semejante lugar por estar acostumbrada a trabajar en los huecos del mundo, Madrid es un sueño hecho realidad.

Noken Pispis

Ya faltan tan solo 2 días de trabajo, un despertar e innumerables horas de viaje para
por fin llamar este lugar un recuerdo. Hace 15 meses y 23 días pise por primera vez
Papua, tierra Jurásica habitada por hombrecitos (Man) y mujercitas (Meri) con
físicos que corroboran la creencia que dice que cuando Dios creo Papua Nueva
Guinea, la creo curvilínea de enormes volcanes, impetuosa de montañas arañadas
por inmensas cascadas y sorda con el cantar de esos pájaros del paraíso
imponentes en su plumaje, y con su sabiduría infinita, decidió que sus habitantes
(Manmeris) debían entonces poseer un físico bastante recatado para contrarrestar
así la naturaleza que los rodea.
Así fue como estas criaturas con pies desproporcionadamente grandes, caritas
siempre fruncidas, dientes negros y carcomidos, bocas manchadas de rojo intenso
por el mascado constante del buai (betelnut, cal y mostaza) y pelos parados,
muchos con las puntas rubias, semejando el perfil de los puercoespines; llegaron a
habitar esta tierra, no por mero chance sino por maquinada justicia (Justicia la cual
boto por la ventana al crear a La Gran Colombia, claro está).
Como iba diciendo, ya me faltan pocos días para despertarme de este sueño y no
podía irme sin dar homenaje a Noken Pispis mi acompañante fiel en cada día de
esta aventura.


Conocí a Noken Pispis el primer día que llegue al campamento, nos veíamos sin
falta 3-4 veces al día, dependiendo de cuanto café tomaba en la mañana y cuánta
agua consumía durante el día.
N. Pispis se pasa los días estacionado muy majo entre la malla y el vidrio de la
ventana del baño de Meris. La malla mira para fuera, con vista a la selva, y del otro
lado, está el vidrio que mira para dentro, al baño, con vista la cual no voy a entrar en
detalle.
Todo esos días en que nos mirábamos, el estudiándome a mí y yo a él, llegue a
conocer su rutina; siempre inmóvil en posición cómoda y estratégica, protegido por
la malla, calentando su cuerpecillo translucido durante el día sin preocuparse por
caer víctima de un pájaro hambriento y cuando andaba suertudo cenaba a domicilio
y sin mayor esfuerzo con cualquier mosca desorientada que entrase en su territorio.
Un día N. Pispis decidió cambiar de ambiente y se encaramo encima del marco de
la puerta. Al abrirla, me callo encima de la moña momificada en la cima de mi
cabeza, tropezando hasta llegar al cuello y mientras me sacudía, saltaba en una
pata, chillaba como cerdo ya oliendo a lechona, y me pelaba el overol; N. Pispis
seguía deslizándose, frio y resbaloso por todo mi ser, hasta que me llego a la rodilla,
donde lo sentí bajar la velocidad: ya el terreno liso dio paso al resultado de 25 días
sin cuchilla. Raspado y seguro ofendido, salió de la bota izquierda del pantalón,
corriendo por fin libre y al llegar a una distancia prudente, paro, se voltio y me miro
como diciendo: Mija! Que alborotooooooo, como si no le hubiera visto ya todo eso
annnntes!!!!!!!!
Así, con una pisca de nostalgia terminan mis historias inspiradas por esta tierra
extraña. Con una lágrima en la mejilla y pecando de igualada: dedico esta historia a
nuestro querido Gabriel Jose de la Concordia Garcia Marquez. Dichoso San Pedro
que podrá ahora pasar su eternidad en compañía de tan ilustre hombre, escuchando
las anécdotas descritas con ese realismo mágico que puso en el mapa a nuestra
querida Riohacha, corrijo: Macondo.

El caso del boton misterioso

Mi cuartico consiste en una cama sencilla, un armario con mis corotos al cual le echo candado todos los dias, una silla y un banito,…los sonidos del cuarto varian segun: lluvia, el ser Jueves  (otra historia) y el gargajo atribuido a enfisema que escupe mi  vecina puntual todas las madrugadas y el cual me sirve de despertador.

Los sonidos de la lluvia  incluyen un sapo el cual croe durisimo como un cuervo en forma intermitente 7 segundos aparte cada vez que llueve y para antecitos de que escampe, este sapo tomo de tarima al pie de mi ventana, la cual dejo abierta todas las noches como ventilacion natural. Efecto secundario de la ventana abierta es amanecer con los pies mojados pues esta localizada justo arriba del pie de la cama. Los pies mojados todas las mananas es un precio bajo a pagar para dormir arrullada por la lluvia y sentir la brisa verde oxigenar mis suenos y refrescar la alcoba .

Una noche como cualquier otra decidi leer un ratico en lugar de ver la seleccion limitada de canales nacionales y australianos (cricket), apague la luz y espiche un boton ubicado al lado de un tubo fluorecente en la cabeza de la cama… la luz no prendio, ajuste el tubo y espiche otra vez, la luz permanecio ausente; aburrida, prendi la tele y por unos minutos me di caldo de ojo mirando a los australianos bellos como soles jugar ese beisbol mal jugado..
Al cabo rato (como diria mi mama), senti un leve rasguno en la puerta de metal… lo ignore. Pasaron unos segundos y volvio a sonar, esta vez mas parecido a un golpeado que a un razguno,, lo ignore otra vez puesto que seguro era equivocacion, yo no estaba esperando a ningun invitado… El golpecito insistio y ya mas por curiosidad pregunte quien era.. EMERGENCY YU JAB? Escuche.  Miercoles!, que clase de emergencia podria estar pasando!.. medio me vesti  y abri la puerta. Al abrir encontre a 2 hombresitos oscuros muy tiezos y muy majos  vestidos de kaki con chaleco flourecente  3 tallas mas grandes que ellos, y mirandome de reojo. Al lado, un perro con rastros ancestrales de pastor aleman, pero de pedigrinaje ya diluido por la selva y convertido en un saco de pelo, cara larga, sin duda piosojo, con un collar de pita flojo y como sus amos; tambien mirandome de reojo.
Me contube de reir puesto que era obvio que eran la autoridad y venian por un asunto official asi que tan solo me mordi la lengua y pregunte que pasaba que como los podia ayudar. Todavia, mirandome de reojo me preguntaron que cual era mi emergencia.. EMERGENCY YU JAB?

No, conteste que no tenia emergencia que porque pensaban eso?...

!Porque entonces espicho el “boton de panico”!?... mientras apuntaban al boton misterioso el cual habia confundico como boton de luz .. boba yo.
Se fueron pues desconcertados seguro maldiciendo a esta blanca por haberles echo perder su valioso tiempo.


Al dia siguente fui a donde mi Kipsie y le pregunte hacerca del boton del panico.. para que era?.. me respondio muy seria: para espichar cuando sienta panico…  literalmente, como siempre contestan. Fui mas alla y le pregunte que clase de panico podria tener para usar ese boton.. traducido al espanol su respuesta fue: Por si las moscas.  Que moscas seran esas que requieran tan elaborado plan de rescate?... me quede sin saber, siertas cosas son porque son… NOTA A MI MISMA: LA PROXIMA VEZ.. ESO DEJE ASI.